Los grupos ocupacionales

Los grupos ocupacionales son asociaciones intermedias formadas por todos los agentes de una misma industria, unidos y organizados en un solo cuerpo. Estas asociaciones son distintas de los sindicatos y tienen un alto poder cohesivo, pues se fundamentan en la principal actividad del individuo en el nuevo orden: el trabajo. Las viejas instituciones como los gremios, la familia, la religión o el territorio perderán relevancia en detrimento de los colegios profesionales.

Dichas corporaciones bien podrán ser las encargadas de restituir un orden moral adecuado a los nuevos tiempos, sin el cual todos los descubrimientos científicos y progresos económicos sólo conducirían al descontento. Y en este nuevo orden la Sociología habrá de jugar un rol principal. En conclusión, la sociedad moderna demanda para su pervivencia un sentido de la individualidad que no se halla en sociedades anteriores y colectivas, la
complejidad del mundo moderno requiere no componentes que desempeñen todo, sino de grupos e individuos especializados en llevar a cabo funciones específicas para que el todo marche, y por ello es necesario el desarrollo de conciencias de sí, individuales, acordes con la división del trabajo social.

Si bien el individualismo moderno cumple funciones positivas para el orden social conjunto, una excesiva atomización dejará a los sujetos a merced de su egoísmo y volcados en la satisfacción de sus necesidades propias, perdiendo la perspectiva de grupo. Para evitar la anomia, la modernidad ha de generar asociaciones que revitalicen la moral social y sostengan la intrínseca ambición humana dentro de límites que permitan mantener el equilibrio y el orden.