Las interacciones sociales

Las interacciones sociales

 

Los seres humanos generamos nuestras peculiaridades como individuo y como especie dentro de grupos sociales. Tales grupos son de muy diversa índole y cantidad (afectivos o contractuales, una pareja o una comunidad, etc.). Desde este punto de vista la sociología podría definirse como el estudio de los grupos sociales. Dentro de ellos las personas se relacionan, interactúan, o sea, actúan socialmente. Salvo casos excepcionales todas las actividades humanas tienen un carácter social, incluso un acto individual como el peinarse o de base biológica como almorzar se realizan siguiendo unas pautas culturales y se enmarcan socialmente, contienen fines estéticos o sirven de base a la convivencia.

Todas las acciones humanas se encaminan a un fin, aunque a veces tal finalidad no quede clara o no parezca razonable. Un asesinato no parece un acto racional, pero nadie negará que su autor perseguía un fin. Una acción se define como social cuando quienes la realizan le otorgan un significado subjetivo.

El actor social es aquel que atribuye significados a sus acciones. Las acciones pueden ser racionales o irracionales en la medida en que se fundamenten en la emoción o en la lógica, pero siempre serán sociales desde el momento en que posean significado. La dimensión emotiva es difícilmente mensurable, de hecho existen puntos de vista (conductismo) para los que nuestras motivaciones, elecciones y acciones poseen una base racional y objetivable. La sociología entiende que nuestras intenciones y motivaciones son de carácter individual y, por lo tanto, tienen una base subjetiva.

Dado que nuestras acciones se enmarcan en contextos sociales y les atribuimos significados y finalidades relacionados con lo social en  el marco en el que se producen nuestras acciones es relacional, tienen una referencia social. Nuestras acciones son, por tanto, interacciones en sentido amplio.

Una interacción es una situación en la que las acciones de una persona dependen de las acciones de otra y viceversa. Cuando alguien comete una agresión, además de la referencia social, su acción estará condicionada por las acciones que emprenda el agredido. Acción y reacción serán como vemos ejes centrales del modelo interaccionista de la desviación.

Cuando pensamos en interacciones solemos traer a la mente procesos complejos y perdurables, pero las interacciones van desde un simple contacto hasta una relación profunda.

La etnometodología se dedica justamente al estudio del significado de nuestras interacciones. Por mínimas que puedan parecernos contribuyen a generar y mantener lo social. Uno de los sociólogos más destacados en este campo fue Erving Goffman, quien acuñó el término de desatención amable para definir la interacción que se produce cuando dos extraños se cruzan en la calle. En esta situación los actores se miran brevemente percibiendo cada uno la forma de vestir y el rostro del otro, tras un breve coincidir de miradas ambos actores las desvían. Con esta acción no se pretende ignorar al otro; bien al contrario se dan a entender el reconocimiento de mutua presencia, además indica que no hay razones para sospechar de sus intenciones o mostrarse hostil.

La etnometodología estudia estas interacciones que sirven de cemento social, preguntándose qué sucedería de no practicarse o de hacerlo fuera de contexto, por ejemplo prestar desatención amable a tu pareja o no prestarla ante desconocidos o no ser siquiera capaz de captar desatenciones amables.

Las personas que piden en las calles están muy acostumbradas a interpretar este tipo de interacciones, de manera que puedan localizar el viandante más adecuado por la expresión de su rostro o por el tipo de atención que les preste, en ocasiones usarán la desatención como puerta de acceso y, en general, la mirada del otro les dejará muy claro qué piensan de ellos y qué pueden esperar.

Dentro de estas convenciones sociales cada autor interpreta a su modo el papel, pero nuestras interacciones están reguladas al menos en términos generales.

Toda interacción se desarrolla en un contexto físico que contribuye a la definición de la situación, como veremos al hablar del espacio, los lugares facilitan o dificultan la interacción, de igual modo la orientan en un determinado sentido.

Por ejemplo, un aula tradicional favorece la comunicación en un solo sentido, el del profesor hacia el alumno, por otra parte su diseño contribuye a la diferenciación de papeles y estatus, favoreciendo un tipo de conversación formal. También las interacciones transcurren dentro de un contexto social, nuestras respuestas dependen de la persona que pregunta y del tipo de actividades que realizamos juntas, en función de los contextos, los autores y las convenciones existentes vamos fijando el sentido de la interacción. Existen convenciones que respetamos, los estudios sobre las normas básicas de las interacciones muestran que nuestro comportamiento menos social, más automático por así decirlo, es mucho más social de lo que pensamos y que quienes contravienen sistemáticamente tales acuerdos son considerados desviados.

Nuestras interacciones están estructuradas socialmente, en este sentido distinguimos entre relaciones simétricas que se producen entre individuos que se ven como iguales, con los mismos derechos y deberes. Y relaciones complementarias entre individuos cuyos papeles se complementan y cuyas prerrogativas y obligaciones son distintas y complementarias. Los pertenecientes al primer tipo se manifiestan respeto mutuo, cuando no llegan a un acuerdo discuten en un plano de igualdad argumental. Cuando la relación es complementaria la situación tenderá a zanjarse con la imposición de la opinión de quien ostenta el dominio de la relación.

Observar la existencia de estos tipos de relaciones es muy eficaz a la hora de comprender cómo actúan las personas dentro de los grupos a los que pertenecen. En una banda juvenil o en cualquier otro grupo relacionado con la desviación el efecto de la asimetría de las relaciones puede ofrecernos explicaciones de por qué determinados individuos se comportan de una forma completamente distinta cuando están solos a cuando están en compañía de su complemento.

5 thoughts on “Las interacciones sociales

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